No Seremos un Partido Político Más

Propuesta del Colectivo Coordinador

para una “facción electoral” de DiEM25

El único movimiento transnacional de Europa propone la idea de un partido político transnacional como una de sus herramientas para democratizar Europa

Introducción

Desde el día en que DiEM25 fue inaugurado en Berlín, en febrero de 2016, hemos dicho y repetido que no tenemos prisa de disputar elecciones, ni ganas de ocupar un cargo ni de involucrarnos en los trapicheos diarios de lo que se conoce como “política”. En verdad, preferiríamos permanecer fuera de todo esto y continuar en nuestras áreas predilectas de activismo, leer poesía, escuchar música, etc., mientras damos nuestro apoyo a los partidos políticos progresistas existentes.

Lamentablemente, la crisis de Europa y el lento descenso a una ciénaga de autoritarismo incompetente no nos da el derecho de hacerlo. Por eso ponemos nuestras esperanzas en DiEM25.

En nuestro primer año, DiEM25 trabajó duro para generar una Agenda Política Progresista para Europa. Una que plante cara al “no hay alternativa”, la creencia tóxica de que no puede haber alternativa en la UE. En nuestro evento de Roma el 25 de marzo de 2017, presentamos nuestro New Deal Europeo (END), una fuerte respuesta a la pregunta: “¿Qué se ha de hacer?” En aquella ocasión, prometimos pasar inmediatamente a la siguiente pregunta: “¿Quién debe hacerlo?”

Cuando se formó DiEM25, su Manifiesto declaraba que:

Consideramos obsoleto el modelo de partidos nacionales que forman débiles alianzas en el Parlamento Europeo. Si bien es necesaria una lucha por la democracia desde abajo (a nivel local, regional o nacional), es insuficiente si se lleva a cabo sin una estrategia internacionalista que lleve a una coalición paneuropea para la democratización de Europa. Los demócratas europeos tienen que reunirse primero, establecer una agenda común, y encontrar luego la forma de conectarla con las comunidades locales y a nivel nacional.

Dos senderos posibles

Solo podemos pensar en dos maneras en que lo anterior pueda desarrollarse:

  1. Forjar una alianza paneuropea transnacional de partidos nacionales-estatales existentes que, sin embargo, adopten una agenda política paneuropea. En ese contexto, DiEM25 podría funcionar como catalizador para conseguir esta alianza.
  2. Que DiEM25 engendre un partido político transnacional, sin convertir el movimiento en un partido, con el que disputar elecciones y llevar su Agenda Progresista para Europa a las urnas de todo el continente. Medio en broma, llamamos a este apéndice la “facción electoral” de DiEM25.

La preferencia más fuerte de la mayoría de nosotros, al menos de los miembros del Colectivo Coordinador, era la (1), si resultara posible. Sin embargo, nunca iba a ser fácil. La mayoría de partidos existentes se encuentran profundamente divididos sobre qué hacer con el euro, con la UE, etc.

Los principios de DiEM25 son compartidos, de hecho, entre segmentos de muchos partidos diferentes, pero raramente por un partido entero (con algunas excepciones brillantes, como Razem en Polonia o Alternativet en Dinamarca). Forjar una alianza con esos partidos significaría que todos nosotros tendríamos que abandonar nuestros principios más básicos sin ponerlos a prueba de puertas afuera. Esto no es algo que cualquier demócrata esté preparado para hacer. De hecho, hacer esto nos reduciría a todos a ser otro movimiento que sacrifica sus principios para ganar poder electoral.

El sendero difícil: DiEM25 crea un partido transnacional como su “facción electoral”

La remota expectativa de una alianza sólida que se una para adoptar el New Deal Europeo y nuestro europeísmo radical significa que solo tenemos disponible un sendero ante nosotros: si queremos que nuestra agenda política del END sea ofrecida a los votantes europeos como alternativa, si queremos que nuestro manifiesto y sus principios destaquen y sean tomados en serio tanto por amigos como enemigos, DiEM25 debe crear una “facción electoral”: un partido político transnacional que sea solo una parte de la organización de DiEM25.

Como primer paso, esto implicaría que DiEM25 pretende registrar un partido político, en función de legislaciones nacionales, en diversos países europeos (no solo de la UE). Donde sea necesario dar a estos partidos una identidad más local y específica del país, se podrá registrar un nombre particular para las ramas estatales del partido DiEM25, mediante colaboración abierta de los miembros y tras una votación interna paneuropea de DiEM25 que lo apruebe.

Esto, por supuesto, no quiere decir que la “facción electoral” de DiEM25 deba disputar elecciones en cada país: en diversos países (ya sea debido a nuestra propia falta de preparación o debido a nuestro apoyo a otros partidos) ofreceremos apoyo a otros candidatos progresistas (posiblemente de más de un partido).

Lo que importa, en esta fase, es que DiEM25 habrá registrado un partido político transnacional en diversos países de forma que, mediante nuestra deliberación interna, podamos abordar la tarea de resolver con precisión cómo se podría forjar la agenda y programa electoral de DiEM25 de manera que: (i) empodere a sus miembros locales y (ii) preserve nuestro carácter transnacional y toma de decisiones democrática y paneuropea.

Por ejemplo, podríamos coincidir en que los manifiestos electorales de cada partido DiEM25 específico de cada país sea propuesta por sus miembros en base a una adaptación local de la plataforma general de DiEM25, pero que estos manifiestos necesiten apoyo de DiEM25 de la manera habitual: una votación de todos los miembros de DiEM25 por toda Europa.

Igualmente, en los países donde un partido político existente decida unirse a DiEM25, tras un voto de todos los miembros podrían obtener el permiso para usar el logo de DiEM25.

La cuestión de la relación entre el Comité Nacional de cada uno de esos partidos DiEM25 y los órganos de DiEM25 (p. ej. el CC, el CV, los DSC, etc.), así como la relación entre los órganos de DiEM25 y posibles aliados externos, precisará ser sacado adelante con una extensión apropiada de nuestros Principios Organizativos. Pero nos resulta claro que apenas nos interesa replicar las viejas políticas nacionales del pasado. Nuestra meta es construir lo que a Europa siempre le ha faltado: un auténtico movimiento coordinado transnacional.

¡No seremos un partido político más!

Los miembros de DiEM25 sienten una antipatía natural hacia muchas de las características convencionales de los partidos políticos existentes y simplemente no se sienten interesados en reproducirlas. Así que, ¿cómo podría diferir la facción electoral trasnacional de DiEM25? Estas son algunas diferencias principales que destacan a DiEM25:

  • La “facción electoral” de DiEM25 podría ser el primer partido transnacional con una estructura de toma de decisiones auténticamente transnacional, una campaña auténticamente paneuropea y manifiestos electorales para cada partido estatal que sean aprobados por todos los miembros de toda Europa. De este modo, nuestros miembros alemanes tendrán que aprobar nuestro manifiesto electoral griego y nuestros miembros griegos, el alemán.
  • DiEM25 derribará la tradición de “centralismo democrático” (la idea de que sus miembros se subordinen al partido y a su mayoría) con una innovación radical: los miembros de DiEM25 en, digamos, cada país no tendrán que hacerse miembros de su “facción electoral” – el partido afiliado de DiEM25 en ese país. En pocas palabras, cada miembro de DiEM25 continuará participando en dar forma a las políticas de DiEM25 en toda Europa, y en países específicos, sin unirse necesariamente al partido político que DiEM25 dirija en su propio país: su “facción electoral” del lugar.
  • DiEM25 establecerá un protocolo para cargos electos tras una campaña exitosa de su “facción electoral”. Por ejemplo, algunos de nosotros sugerimos que los miembros que ostenten un cargo deberían permanecer en él durante un periodo prestablecido antes de resignar y volver a las bases.
  • DiEM25 intentará subvertir las restricciones de nacionalidad presentando a candidatos de un país en elecciones de otro país (sin importar las restricciones legales).

¿Qué elecciones? Nuestro horizonte debe ser 2019

La cuestión de qué elecciones disputamos, y cuáles no, siempre será decidida caso a caso por nuestros miembros. Sin embargo, un comienzo espléndido sería que DiEM25 se pusiera como objetivo las elecciones al Parlamento Europeo de 2019. Las elecciones generales/parlamentarias serán más difíciles de disputar antes de que los partidos DiEM25 estén bien establecidos y hayan llevado a cabo el trabajo preparatorio necesario.

Las elecciones de 2019 nos ofrecen una oportunidad de darle uso al único movimiento democrático transnacional de Europa. Mientras los partidos tradicionales carecen de perspectiva, atrapados en los límites de la competición nacional, DiEM25 puede hacer que el proceso electoral paneuropeo sea su plataforma para la primera campaña electoral auténticamente transnacional en Europa. Esta será una oportunidad estupenda de demostrar que otra Europa ya existe y está lista para hacer que se sienta su presencia de abajo a arriba. Por todo nuestro continente.

Conclusión

La decisión de que DiEM25 cree una “facción electoral” es difícil y arriesgada. Pero nos parece que es una decisión esencial si DiEM25 ha de tomar velocidad y marcar una diferencia. Como dijimos en Berlín, la noche de la inauguración de DiEM25. Agitemos Europa: Con compasión, pero con firmeza. O, como escribió Anais Nin:

“Y llegó el día en que el riesgo que corría por quedarse firme dentro del capullo era más doloroso que el riesgo que corría por florecer.”