La libertad de La Manada indigna a España

Marina Gutiérrez Álvarez
sáb 06, 2018, Uncategorized
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La Audiencia provincial de Navarra ha decidido dejar en libertad provisional a los cinco hombres a los que considera culpables de abusos a una joven de 18 años durante las fiestas de San Fermín, en Pamplona en 2016.

La decisión es un nuevo mazazo para una sociedad concienciada con la lucha contra la violencia machista y una vez más , miles de mujeres hemos tomado la calle para mostrar nuestra indignación contra una decisión judicial que sentimos como una nueva violación de nuestros derechos.

El caso de La Manada ha conmocionado a todo el país, especialmente al feminismo que reclama que no se trata de abuso, sino de violación. Al grito de No es NO, las mujeres plantamos cara a una justicia patriarcal ajena a nuestras reivindicaciones y obsoleta en sus leyes.

La decisión de libertad provisional, viene acompañada de una serie de medidas como la prohibición de ponerse en contacto con la víctima, entrar en la Comunidad de Madrid ( lugar de residencia de la joven), retirada del pasaporte y prohibición de abandonar el territorio.

Y, creerán sus señorías que con estas medidas de prevención, la víctima puede estar tranquila. Pero la imagen de los culpables gozando de un privilegio que no debería haberse concedido nunca, de pasear libremente mostrándose en público como si nada hubiese ocurrido, como si en aquel sucio portal no hubiese quedado destrozada la vida de una mujer, es una imagen demoledora por el mensaje que transmite a toda la sociedad.

La víctima, no merece ese desprecio hacia su dolor, un dolor que no tiene un tiempo ¨provisional¨ , ni su vida es la que debiera ser.

Una Justicia patriarcal que coloca al hombre en el centro del Universo y que interpreta a la medida de su género: el mismo que nos viola, el mismo que nos mata, el mismo que nos juzga, el mismo que nos anula , el mismo que nos coloca en una posición de vulnerabilidad continua.

La Justicia patriarcal no comprende el hartazgo y el dolor de las mujeres. Siguen sin escuchar, sin comprender nuestras voces que resuenan fuertes en las calles y en las plazas. Vamos a seguir haciéndolo para que no ocurran hechos tan terribles y, sobre todo, no vamos a callar ante la ignominia a la que ustedes , señorías, nos han condenado a todas las mujeres, minimizando nuestro dolor en ese Auto que determina que los culpables pueden ya acogerse a un beneficio que les deja libres.

Es la víctima la que no tiene privilegios ni provisionales ni permanentes . Ella es la que se ha quedado privada de libertad, porque el miedo paraliza y evita vivir libremente , como debemos vivir todas las mujeres, libres y seguras. Es su responsabilidad, la suya, señorías.

Marina es miembro del PNC español de DiEM25.

Fotografía de CANVALCA (bajo licencia Creative Commons 4.0)

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