Siempre es 8 de marzo, por eso seguimos aquí

Marina Gutiérrez Álvarez
jue 03, 2019, Uncategorized
Spread the word

¿Por qué se convocó esta huelga?
Para denunciar la violencia ejercida contra la mujer a través de un intrincado sistema patriarcal y para impulsar los cambios culturales necesarios para proteger nuestras vidas y nuestros derechos como ciudadanas en igualdad de condiciones y oportunidades.

Porque sabemos que esta lucha no ha comenzado ese día, sino que tiene su origen mucho tiempo atrás, tomamos el testigo de todas aquellas que nos precedieron, y otras tomarán el nuestro. Somos conscientes de que esta lucha tendrá un final y que éste, no será otro, que la consecución de la igualdad entre mujeres y hombres.

¿En qué consistió este paro global?
La huelga se vertebró sobre cuatro ejes fundamentales: Laboral, de Cuidados, de Consumo y Estudiantil. Bajo el lema ¨Si paramos nosotras, se para el mundo¨, demostramos que, sin la mitad de la población, el sistema de producción se viene abajo, y con él, la supervivencia del propio sistema capitalista, que se nutre de la explotación de la mujer, ya que realiza los trabajos más precarios y los que quedan sin remunerar en el ámbito familiar.

¿Qué ha ocurrido en este tiempo transcurrido desde aquel histórico día hasta hoy, ya inmersas en la preparación de un nuevo 8 de marzo?
Las mujeres somos conscientes de que un cambio de sistema no se conseguirá en una sola batalla y que quedan muchas por afrontar.

Lo más doloroso es, sin duda ninguna, que durante este tiempo no hemos dejado de contar cadáveres de mujeres asesinadas. Esa violencia extrema contra nosotras es el máximo exponente del machismo llevado a sus últimas consecuencias: el feminicidio. El número de víctimas por violencia de género es escalofriante e inadmisible.

Seguimos luchando contra los techos de cristal, las diferencias salariales, los roles establecidos, la cosificación de nuestros cuerpos…

Durante este tiempo hemos visto con preocupación el auge de la extrema derecha. Autócratas que no disimulan ya su patriarcado: ahí tenemos a los Trump, Abascal, Orbán, Duterte, Bolsonaro. Es una peligrosa muestra del repunte del machismo como respuesta reaccionaria a la legítima lucha por la Igualdad. Fuerzas que ya están presentes en más de dieciocho Parlamentos europeos. Por ello, los logros conseguidos pueden sufrir un retroceso: Ley de medidas integrales contra la violencia de género, matrimonio igualitario, educación pública y laica, respeto a la pluralidad …

Sin embargo, el 8 de marzo del 2018 también supuso un claro fortalecimiento del movimiento feminista que ha conseguido colocar sus reivindicaciones en las agendas de los partidos políticos.

En primera línea aparecen cada vez más mujeres comprometidas y ahí tenemos al Congreso de los Estados Unidos en el que participan 113 representantes y senadoras: Alexandria Ocasio- Cortez, Ilhan

Omar, Rashida Tlaib, Sharice Davids. No sólo se trata de mujeres que obtienen un elevado rango político, sino que representan a sectores a los que hasta ahora les estaba vedado ese espacio.

Hijas de inmigrantes, hispanas de origen, de ascendencia africana, hopis (nativas americanas), musulmanas, mujeres pertenecientes a la Comunidad LGTB… (lesbianas, transexuales, bisexuales, gays…). Una representación que se adecúa mejor a las sociedades actuales.

Mujeres que se asocian y crean movimientos en la lucha de distintas causas: defensa de la Tierra, contra la usurpación de sus riquezas naturales, contra la violencia ambiental que provoca la avaricia y la depredación sin escrúpulos de las grandes multinacionales que amenazan sus fuentes de vida. Muchas de ellas han sido asesinadas y sus familias acosadas.

Mujeres que arriesgan sus vidas para ayudar a otras mujeres en lugares de conflictos, que apoyan a víctimas de violencia sexual, que combaten la ablación de las niñas, que abogan por la libertad de conciencia y por la libertad de prensa, por la alfabetización, por la justicia social, contra el matrimonio infantil… ¡Son tantas y tan diversas las formas de violencia contra la mujer!

Orgullosas. Estamos orgullosas y agradecidas de todas esas activistas que ponen sus capacidades al servicio de la causa más justa.

Este año, celebramos un nuevo Día Internacional de la Mujer y volverán a unirse millones de personas (también muchos hombres comprometidos), saldremos de nuevo a las calles para seguir levantando la voz por una, por todas.

Nuestro enemigo lleva siglos intentando someternos en un continuo asedio, esperando que nos rindamos por agotamiento y desgaste. Pero lejos de eso, las mujeres hemos tejido una red de solidaridad inexpugnable. Esa es nuestra fortaleza. Esa será nuestra victoria. No aceptamos la rendición.

Desde DiEM25, nosotras, las compañeras que lo formamos, apoyamos y secundamos la lucha por la Igualdad, ponemos nuestro grano de arena para que este día, todas a una seamos una sola voz. Por nuestro fuerte compromiso feminista, nuestro sentimiento solidario y nuestra fe inquebrantable en la construcción de esa sociedad igualitaria, que, sin duda ninguna, llegará, y será para todas, sin ninguna distinción.

¨El día fue favorable para ella. Estaba vestida como convenía a su belleza. Suntuosamente vestida.

Vestida de Mujer.¨ (Enheduanna, poeta y escritora acadia. La primera de la Historia)

¿Quieres mantenerte informado/a sobre las actividades de DiEM25? ¡Suscríbete aquí!