Un profesor de refugiados austríaco dice #let_them_in (dejadlos entrar)

Artículo de Robert Bigler (autor invitado)

Hace unos catorce meses conocí a los primeros refugiados sirios en mi pueblo. Fue un encuentro casual que, sin embargo, cambiaría mi rutina diaria de los meses siguientes y continúa teniendo un gran impacto en mi vida.

Mientras, ofrezco clases de alemán como voluntario varias veces a la semana, visito a refugiados en sus casas y les invito a la mía, les intento ayudar con el abundante papeleo austríaco y, por último, pero no menos importante, compartimos muchos momentos enriquecedores juntos. Escucho sus historias, reímos y lloramos. Hay momentos desenfadados y momentos tristes, pero los más importantes son aquellos momentos en que nos sentimos cercanos los unos a los otros.

Todos sabemos que no podemos resolver los problemas en sus países, pero intentamos encontrar una manera de ayudarles a comenzar una nueva vida aquí. La gente que busca refugio no solo viene de Siria, sino que hay familias enteras de Afganistán, Irak, Somalia y otros países entre nuestros nuevos vecinos.

Su procedencia cultural y étnica puede diferir entre ellos, pero todos se enfrentaron a amanezcas terribles cuando decidieron dejar sus hogares.

En octubre del año pasado, vi a miles de personas pasar por mi casa, personas extremadamente exhaustas y marcadas por todo aquello que habían pasado, una visión que yo nunca hubiera esperado presenciar en toda mi vida.

Estas personas han estado padeciendo dos suplicios terribles. El primero es la guerra en sus países y el segundo es la incapacidad, o aún peor, la falta de disposición por parte de Europa para asumir su responsabilidad y ayudar a aquellos que están atrapados en nuestras fronteras.

En vez de facilitar a personas desesperadas por salvar sus vidas un salvoconducto a Europa, el continente más rico del planeta, muchos países han recurrido a una política de disuasión y aislamiento. Los valores más intrínsecos de Europa están siendo sacrificados en nombre de los sentimientos antinmigración y particularmente antimusulmanes. Decenas de miles de voluntarios intentan llenar el vacío dejado por la incompetencia de organizaciones estatales, antes de que este vacío se convierta en un abismo social que solo conduzca a aún más problemas.

Lo que necesitamos es una acción conjunta basada firmemente en la ley internacional y teniendo en cuenta las circunstancias extraordinarias de los conflictos actuales. Si queremos detener el crecimiento de la extrema derecha, que intenta sabotear los principios democráticos más fundamentales de nuestras sociedades, hemos de actuar rápido y con determinación para detener el sufrimiento de aquellos que lo han perdido todo.

El objetivo principal debería ser detener el derramamiento de sangre en los países de origen de los refugiados. En segundo lugar, hemos de apoyar a los países cercanos a los puntos problemáticos antes de que estos países sean las próximas víctimas de estallidos violentos. Y, en tercer lugar, debemos establecer fuertes lazos entre todas las demás naciones que ofrecen un lugar seguro a aquellos que no tienen más opción que abandonar sus países y donde pueden tomar un papel activo en construir una sociedad libre y próspera.

Si se gestiona debidamente y sin indulgencia alguna con los extremistas de derechas, esta llamada “crisis de refugiados” podría ser una oportunidad única para mostrar al mundo el auténtico valor de los principios democráticos. Sin embargo, si nosotros como personas y los políticos a quienes hemos votado continuamos sin encontrar una manera adecuada de tratar con este desafío, todos pagaremos un alto precio por nuestra ceguera.

¿Tienes alguna experiencia personal con los refugiados? La xenofobia es mayor entre las personas que apenas, o incluso nunca, han visto a refugiados. Enfrentémonos a sus miedos infundados y llenemos internet de historias de personas que pasan tiempo regularmente con refugiados o que han tenido una experiencia significativa con refugiados. Publica tu historia en tu blog o en un foro, usa el hashtag #let_them_in (dejadlos entrar) y avisa sobre tu post a DiEM25 escribiéndonos un mensaje a volunteer@diem25.org. Las historias más interesantes serán destacadas en DiEM25 y promovidas a través de nuestros medios de comunicación. ¡No hay nada que temer salvo al mismo miedo! ¡Carpe DiEM!

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