Ayúdanos a impedir que un centro comercial gigantesco destruya nuestra ciudad

El alcalde de Oporto dió luz verde a la construcción de un centro comercial gigantesco acompañado de un hotel por la multinacional de la distribución El Corte Inglés, en una parcela pública situada en pleno centro de la ciudad, lo que provocará fatalmente un daño irremediable a su aspecto.

Este proyecto faraónico supone la ruina para centenares de tiendas, provocará un incremento estratosférico de los atascos y de la contaminación, además de destruir la primera estación de ferrocarriles la primera estación de ferrocarriles jamás construida en Oporto, una de las joyas de su patrimonio histórico. La  sección local de DiEM25 se está encargando  del asunto.

Esta misma estación padeció un incendio un incendio el 11 de diciembre 2020, su causa sigue siendo un misterio. Un grupo local de ciudadanos acababa de pedir su clasificación como patrimonio de la ciudad, lo que hubiese detenido el mega proyecto. El Corte Inglés  rechazó estar involucrado en lo que ocurrió.

El terreno en el que debería  edificarse el centro comercial perteneció a varias empresas estatales portuguesas desde el año 1974. Pero su venta se realizó a puerta cerrada y sin consultar a la ciudadanía. Este tipo de decisiones que conllevan consecuencias a largo plazo no pueden tomarse en privado.

Un alcalde que privilegia los intereses privados a los ciudadanos

El alcalde de Oporto, Rui Moreira, afirmó en noviembre del año 2019, que esta misma ciudad no tenía ni recursos ni dinero para detener el proyecto. ¿En caso de que sea verdad, que conclusiones podemos sacar a propósito del estado de nuestras democracias? Si las multinacionales pueden actuar de manera impune, absteniéndose de someterse a los procedimientos legales y a la opinión de los ciudadanos, en vez de vivir en una democracia vivimos en una sociedad dirigida por los intereses de la oligarquía. Lamentablemente la verdad es que al ayuntamiento de Oporto le pertenecen en teoría las competencias legales y políticas recalificación del uso de las parcelas, pero hasta ahora no hizo nada para detener este  proyecto.

Esto demuestra la existencia de un serio problema de transparencia. El ayuntamiento de Oporto tiene que rendir cuentas a sus ciudadanos, y no a intereses privados. ¿Si considera que la construcción del centro comercial creará empleos, porque no permite que los residentes en esta ciudad puedan dar su opinión sobre este asunto? ¿Y además, cuáles son las garantías ofrecidas por el ayuntamiento para asegurar la  transparencia del proceso de decisión?

Construyen un centro comercial que la ciudad no necesita mientras ignoran cualquier propuesta  alternativa

No hay ninguna necesidad de otro centro comercial en esta parte tan importante de la ciudad. Portugal está saturado por estas infraestructuras, y la zona en cuestión ya cuenta con cinco de ellas, todas casi abandonadas a su suerte y amenazadas de acabar siendo totalmente obsoletas en un futuro cercano. El colmo es que ya existe un Corte Inglés a 5 km de distancia en la ciudad vecina de Gaia.

La noticia fue recibida con preocupación por muchos ciudadanos de Oporto que hubiesen preferido otra solución al asunto. Esta alternativa, la creación de un parque público, fue presentada en una petición en la red que obtuvo casi 10000 firmas. Un grupo de expertos en patrimonio ferroviario también dió los primeros pasos para obtener la garantía de que la primera estación de ferrocarriles de la historia de la  ciudad fuera preservada.

Estos dos grupos después se fusionaron creando el Movimiento por un Parque del Ferrocarril en Boavista, la asociación de ciudadanos de diversas procedencias, académicos, profesionales o políticos, que defienden la creación de un parque y la preservación de la estación. El Movimiento reivindica la necesidad de un espacio verde en esta zona muy urbanizada de la ciudad, en vez de un centro comercial que solo añadiria mas trafico, haciendo sombra a la icónica “Casa da Música” de Oporto, diseñada por Rem Koolhaas, y provocaría un competición encarnizada con las tiendas locales.

A partir de este momento, el Movimiento organizó un debate con expertos en patrimonio histórico, urbanismo y medio ambiente, contactó con partidos políticos que tienen consejeros elegidos en el ayuntamiento de Oporto y diversas organizaciones públicas, además de ser muy activo en las redes sociales y en los con medios de comunicación portugueses, invitando artistas que tengan propuestas respecto al aspecto del futuro parque. Pero a pesar de estos esfuerzos, la empresa pública a la que pertenece la parcela y el ministerio encargado de supervisarla no actuaron.

Es hora de actuar

La opacidad de la administración pública no tiene cabida en una democracia. Los intereses de los ciudadanos de Oporto  tienen que tener la prioridad y sus voces tienen que ser escuchadas.

Pero el  combate no acaba aquí. Si piensas que es un error que la administración pública permita que una multinacional se salga con la suya en Oporto, perjudicando a la  gente que vive en los alrededores, y deseas que este espacio se convierta en un parque público, además de preservar a la histórica estación de trenes, actuemos.

Este texto fue  escrito por un miembro de DiEM25, Davide Castro. La sección local del movimiento en Oporto está movilizada para tomar cartas en  el asunto. ¡Si te quieres involucrar, contactanos!

This was written by a DiEM25 member, Davide Castro. The local chapter of the movement in Porto is currently mobilising to take action on this issue. If you’d like to get involved, get in touch!

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